Qué deben presentar autónomos y pymes en enero por el cuarto trimestre (4T)
- Santiago Iglesias
- 7 ene
- 3 Min. de lectura

Para muchos autónomos y pequeñas empresas, enero es uno de los meses más exigentes del año a nivel fiscal. No solo arranca un nuevo ejercicio, sino que se cierra el cuarto trimestre (4T), con varias declaraciones clave ante Hacienda.
La acumulación de modelos, los plazos ajustados y las prisas habituales hacen que enero sea también el mes en el que más errores se cometen, muchos de ellos con consecuencias en forma de recargos, sanciones o requerimientos posteriores.
En este artículo repasamos qué declaraciones hay que presentar en enero, a quién afectan y cuáles son los fallos más frecuentes que conviene evitar.
El cuarto trimestre: por qué es especialmente importante
El 4T no es un trimestre más. Tiene dos particularidades importantes:
Cierra el año fiscal, por lo que cualquier error afecta al conjunto del ejercicio.
Va acompañado de resúmenes anuales, donde Hacienda cruza datos y detecta incoherencias.
Por eso, presentar correctamente el cuarto trimestre es clave para empezar el año con tranquilidad.
Declaraciones que se presentan en enero
IVA – Modelo 303 (4T)
El modelo 303 recoge el IVA correspondiente a los meses de octubre, noviembre y diciembre.
Es una de las declaraciones más sensibles, ya que:
Hacienda cruza estos datos con el resumen anual.
Se revisan con detalle los gastos deducidos.
Errores habituales en el 303:
Olvidar facturas emitidas o recibidas de diciembre.
Incluir gastos que no son fiscalmente deducibles.
Deducir IVA de facturas sin los requisitos formales.
No cuadrar el resultado con el modelo 390.
Pagos fraccionados de IRPF – Modelos 130 y 131
Dependiendo del régimen del autónomo:
Modelo 130: estimación directa.
Modelo 131: estimación objetiva (módulos).
En el cuarto trimestre se regulariza gran parte del resultado del año.
Errores frecuentes:
Confundir ingresos cobrados con ingresos devengados.
No ajustar correctamente gastos del trimestre.
Olvidar compensar pagos fraccionados anteriores.
Aplicar mal reducciones o porcentajes.
Retenciones – Modelos 111 y 115
Estos modelos afectan a quienes:
Pagan nóminas o facturas de profesionales (modelo 111).
Pagan alquileres de locales u oficinas (modelo 115).
Errores habituales:
Facturas de profesionales sin retención o con retención incorrecta.
Importes mal calculados durante el trimestre.
No coincidir con los datos que luego se reflejan en los resúmenes anuales.
Resúmenes anuales: el punto de control de Hacienda
Además de los trimestrales, en enero se presentan varios modelos informativos que resumen todo el año:
Modelo 390 – Resumen anual de IVA
Modelo 190 – Resumen anual de retenciones (modelo 111)
Modelo 180 – Resumen anual de alquileres (modelo 115)
Estos modelos no implican pago, pero son fundamentales porque:
Hacienda cruza automáticamente los datos.
Cualquier descuadre puede generar requerimientos.
Errores muy comunes:
Ajustar datos solo en el resumen y no en los trimestrales.
Datos incorrectos de clientes, proveedores o arrendadores.
Diferencias entre bases, cuotas o retenciones declaradas.
Errores frecuentes al cerrar el 4T
En la práctica, los fallos más habituales que vemos cada enero son:
Presentar sin revisar la coherencia entre modelos.
Incluir gastos sin factura válida o fuera del ejercicio.
Dejar facturas “para el año siguiente”.
Presentar fuera de plazo por apurar hasta el último día.
No revisar datos fiscales de terceros.
Muchos de estos errores no se detectan en el momento, sino meses después, cuando llega un requerimiento de Hacienda.
El cuarto trimestre y las declaraciones de enero marcan el punto de partida del ejercicio fiscal.Un cierre correcto del 4T evita sustos, ahorra tiempo y reduce riesgos durante todo el año.
Revisar con calma antes de presentar y asegurarse de que los datos cuadran entre sí es, en muchos casos, la mejor inversión para empezar el año con tranquilidad.



